BAKUCHIOL: ¿QUÉ ES Y POR QUÉ SE CONSIDERA EL RETINOL-LIKE?
Cada otoño ocurre lo mismo: el protagonista de todas las rutinas vuelve a ser el tan amado (hasta ahora) retinol. Es la época perfecta para introducirlo, pero también el momento en el que muchas pieles empiezan a protestar: irritación, rojeces, tirantez e incluso lo que conocemos como dermatitis por retinoides… y la sensación de “igual esto no es para mí”.
La buena noticia es que existen alternativas igual de interesantes y con una tolerancia infinitamente mejor. Este nuevo superhéroe se llama Bakuchiol, y hoy te vamos a contar por qué cada vez se habla más de él y qué lo convierte en una opción tan atractiva para quienes quieren los mejores resultados – sin sacrificar la salud de su piel.
¿Qué es el Bakuchiol y por qué es un activo tremendamente interesante para tu piel?
El Bakuchiol es un activo de origen vegetal que se obtiene de las semillas y hojas de la planta Psoralea corylifolia, utilizada en medicina ayurvédica desde hace siglos. Hasta aquí, nada nuevo. Lo interesante empieza cuando este extracto llega a la cosmética moderna y los estudios científicos empiezan a mostrar algo inesperado: puede actuar de forma similar al retinol, pero sin pertenecer a la familia de los retinoides.
A nivel químico, el Bakuchiol no se parece al retinol; sin embargo, actúa sobre rutas biológicas muy similares, estimulando la síntesis de colágeno y ayudando a mejorar la textura y luminosidad de la piel. Es decir, consigue gran parte de los beneficios que esperamos de un retinoide, pero desde un enfoque más respetuoso con la barrera cutánea.
Lo que hace al Bakuchiol realmente interesante no es solo lo que promete, sino la forma en la que lo consigue:
- No genera la fase de irritación o descamación asociada al retinol.
- Tiene un perfil de tolerancia excelente, incluso en pieles sensibles.
- Se puede utilizar tanto de día como de noche, ya que no es fotosensibilizante.
- Es apto su uso durante el embarazo, cosa que no sucede con los retinoides, ya que estos están contraindicados durante esta etapa de la vida.
- No es fotosensible, ni fotosensibilizante por lo que puede utilizarse tanto en rutinas de día como de noche.
En resumen, el Bakuchiol ofrece resultados visibles, pero sin obligar a tu piel a pasar por el “drama” del Retinol.
Beneficios que nos ofrece el Bakuchiol
Si tu piel hablara, probablemente te pediría dos cosas: resultados visibles y respeto.
Ese es exactamente el punto fuerte del Bakuchiol.
Entre sus beneficios más destacados encontramos:
- Estimula la síntesis de colágeno
Al igual que el retinol, favorece la producción de colágeno y elastina, mejorando la firmeza y la textura de la piel. Con constancia, aporta ese efecto “piel más lisa” que todas buscamos.
- Reduce líneas de expresión y arrugas
El Bakuchiol trabaja sobre los mismos receptores que activa el retinol, receptores RAR y RXR, por lo que contribuye a suavizar líneas finas, mejorar el tono y aportar un aspecto más rejuvenecido.
- Gran despigmentante con mejora de la luminosidad y del tono irregular
Ayuda a regular la pigmentación ya que es inhibidor directo de la enzima tirosinasa, responsable de la síntesis de melanina, además de disminuir su expresión génica. Pero además actúa indirectamente evitando desórdenes pigmentarios ya que como gran antioxidante que es disminuye estrés oxidativo y por tanto estimulación melanogénica primaria.
Y por si esto fuera poco, es un gran antiinflamatorio que es disminuye la HPI (hiperpigmentación postinflamatoria), favorece la renovación del estrato corneo disminuyendo acúmulos visibles de melanina e incluso estudios recientes apuntan a que es capaz de actuar a nivel melanosomas, evitando la migración de melanina a capas superficiales de la piel. Resultado: adiós a las tan temidas manchas obteniendo un tono más uniforme y una piel más luminosa.
- Acción antimicrobiana
Y esto ya es la guinda del pastel en determinados tipos de piel, ya que se ha demostrado su acción batericida y bacteriostática frente a Cutibacterium acnes, efecto que junto su capacidad seborreguladora lo hace un activo de elevado interés para pieles con problemas de acné a cualquier edad.
Bakuchiol en acción: Sérum nº3 THE LAB
Cuando hablamos de Bakuchiol, solemos centrarnos en el activo. Pero como siempre defendemos la verdadera diferencia está en la fórmula, no en un activo aislado, y de ahí la importancia del arte de saber formular.
En el Sérum Nº3 de THE LAB, como no podía ser de otra forma, el Bakuchiol no es un protagonista aislado. Es parte de una sinergia diseñada para transformar la textura de la piel sin comprometer su tolerancia.
¿Qué significa esto en la práctica?
Que a la renovación del Bakuchiol se suman otros activos que trabajan en profundidad:
- Alfa-hidroxiácidos (Glicólico, Mandélico, Láctico) → exfoliación suave y progresiva, mejora de textura, cicatrices y marcas y estimulación de la síntesis de colágeno con su uso continuado.
- Niacinamida → calma, refuerza la función barrera, regula el sebo, mejora la uniformidad del tono y protege frente al estrés oxidativo.
- Carnosina → frena la glicación (uno de los procesos que más acelera el envejecimiento) y mejora firmeza y elasticidad.
- Glicerina y Vitamina E à efecto hidratante y antioxidante, inhibiendo radicales libres y evitando el inflammaging.
El resultado es una fórmula que no solo mejora el aspecto de la piel:
mejora su calidad. Más uniforme. Más lisa. Más luminosa. Sin irritación. Sin “periodo de adaptación”. Sin drama.
En un mundo donde parece que la piel debe “tolerar” para mejorar, el Bakuchiol nos recuerda que existe otra forma: transformar sin irritar, renovar sin agredir, conseguir resultados retinol-like desde la calma.
Es la prueba de que la eficacia no siempre tiene que ser sinónimo de sacrificio. A veces, la piel solo necesita ciencia bien formulada y activos que la respeten para mostrar su mejor versión.
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