LOS 5 ERRORES QUE TODOS COMETEMOS CON LA PIEL EN VERANO (Y CÓMO EVITARLOS)

LOS 5 ERRORES QUE TODOS COMETEMOS CON LA PIEL EN VERANO (Y CÓMO EVITARLOS)

Un año más nos ha vuelto a pasar lo mismo. Llega el verano y lo recibimos con toda la ilusión: planes al aire libre, playas, piscinas y muchas ganas de disfrutar sin pensar en nada más… Pero, unas semanas después, la piel empieza a pasarnos factura por todo eso que hemos simplificado «porque hace calor» o porque hemos dejado de adaptar nuestras rutinas a la nueva estación.

Y lo cierto es que, aunque el verano ya haya arrancado, todavía estamos a tiempo de corregir los errores más habituales antes de que estos causen daños irreversibles en nuestra piel.

ERROR 1: Aplicar el fotoprotector una sola vez al día

Es, probablemente, el error más común. Nos aplicamos el protector solar por la mañana y damos por hecho que la piel ya está “protegida para todo el día”. Pero la propia transpiración de la piel, el sudor, el agua del mar o la piscina, y el simple roce con la ropa o la propia la toalla reducen su eficacia en apenas un par de horas. Reaplicar cada 2 horas (y siempre después de bañarte) no es opcional, es el gesto que realmente marca la diferencia.

Y ojo también con la cantidad que aplicamos: la referencia dermatológica establece que se necesitan 2 mg de producto por cada cm² de piel para conseguir el nivel de protección que indica el envase, algo que en el rostro se traduce en la conocida “regla de los dos dedos” (dos líneas de producto a lo largo del dedo índice y corazón).

Para este paso, Protocolo Defensa Avanzada SPF50+ THE LAB es uno de tus mejores aliados: además de su muy alta fotoprotección de amplio espectro, incorpora Niacinamida al 5% con acción fotoreparadora sobre el material genético de nuestras células, y activos calmantes que reducen el enrojecimiento asociado a la exposición solar. Su textura fluida, con activos hidratantes y antioxidantes, deja además ese ligero efecto glow que enamora, para que la piel luzca bonita mientras se protege.

ERROR 2: Utilizar la misma rutina cosmética en verano que en invierno

La piel no tiene las mismas necesidades en invierno que en verano, y sin embargo, cometemos el error de mantener la misma rutina todo el año. Con las altas temperaturas, las glándulas sebáceas se activan y empiezan a producir más grasa. A esto se suma que el calor y el aire acondicionado también deshidratan la piel, y esta, para compensar esa falta de agua, tiende a producir aún más grasa. El resultado es una piel con más brillo, poros más visibles y más tendencia a las imperfecciones.

No se trata de hidratar menos, sino de adaptar la rutina a lo que la piel necesita: con texturas mucho más ligeras, de absorción rápida, que refuercen la piel sin dejar sensación de pesadez.

La Esencia Facial Multi-correctora THE LAB es el imprescindible del verano: un booster de hidratación con cuatro tipos de Ácido Hialurónico, que refuerza la función barrera de la piel y aporta un efecto repulpante inmediato. Su contenido en Niacinamida regula la producción de grasa sin resecar y evita la formación de las manchas, uno de los estragos más temidos del verano; a su vez su acción antioxidante ayuda a proteger la piel del estrés oxidativo y de la inflamación crónica de bajo grado, cuyos efectos se multiplican durante el verano.

ERROR 3: No tener un producto botiquín para las quemaduras y rozaduras propias del verano

Una quemadura solar, una rozadura por el bañador, una irritación por el roce de las chanclas, una reacción de fotosensibilidad, o una zona de la piel que ha quedado más sensibilizada tras una exposición solar prolongada… son percances que aparecen en cualquier momento del verano, muchas veces fuera de casa, y que necesitan una respuesta rápida para evitar que vayan a más. Por eso, tener siempre a mano un producto “botiquín” no es un capricho, es una necesidad básica de cualquier neceser de verano.

El Aceite Ozonizado Recuperador THE LAB está formulado con AOVE y Aceite de Girasol 100% ecológicos sometidos a un proceso de ozonización controlado, con acción calmante, antiinflamatoria, cicatrizante, higienizante y regeneradora, además de reforzar la función barrera. Se aplican unas 2-3 gotas sobre la piel limpia y seca, con un suave masaje, con una frecuencia mínima de 2 veces al día, aunque según la gravedad o el tipo de afección puede aplicarse con más frecuencia. Su formato de 15 ml lo convierte en el aliado perfecto para llevarlo en el bolso o la maleta de verano.

ERROR 4: Olvidarnos de exfoliar la piel en verano

La exposición solar prolongada activa un mecanismo de defensa de la piel: produce más queratina para protegerse, lo que provoca un engrosamiento de la capa más superficial de esta. El resultado es una piel más gruesa, apagada y áspera, lo que coloquialmente se conoce como “piel de elefante”, y que se hace especialmente visible al final del verano.

El error no está en exfoliar, sino en no elegir el tipo de exfoliación adecuado para esta época del año. Los exfoliantes físicos, con partículas que actúan mecánicamente, pueden inflamar y sensibilizar aún más una piel ya expuesta al sol; y algunos ácidos exfoliantes aumentan la fotosensibilidad, elevando el riesgo de manchas. No olvidemos que cualquier inflamación en nuestra piel, sea del origen que sea, se traduce en una pigmentación de la misma como mecanismo de defensa de esta ante cualquier señal de alarma, es lo que conocemos científicamente como HPI (hiperpigmentación postinflamatoria), y esto es lo que menos queremos que le suceda a nuestra piel y menos en épocas de alto impacto de radiación como es el verano. La solución pasa por decantarse por una exfoliación mucho más respetuosa pero igualmente eficaz, como la que ofrece el Peeling Enzimático THE LAB: gracias a proteasas como la Bromelaína y la Papaína, favorece de forma selectiva la descamación natural de las células muertas, sin modificar el pH cutáneo ni alterar el microbioma, siendo apto incluso para pieles sensibles. Su Glicerina y Vitamina E aportan además un efecto humectante, hidratante y antioxidante desde el primer uso, dejando una piel jugosa y elástica, con mejor textura, menos poros e imperfecciones visibles, más luminosidad y mejor absorción de los tratamientos posteriores.

ERROR 5: No reparar la piel después de la exposición solar

Nos protegemos antes de salir, pero solemos olvidarnos de la piel una vez dejamos de estar expuestos a la radiación solar. Después de horas de sol, calor y agua salada, aparece el enrojecimiento, la tirantez, la sequedad, señales de que la piel necesita ese extra de hidratación y reparación.

La Mascarilla Reparadora Regeneradora THE LAB es un producto multifuncional que repara la piel frente a las inclemencias de los factores agresivos externos, como en este caso es la radiación solar, con efecto regenerador, calmante y antirrojeces gracias al Pantenol, el Bisabolol y el Extracto de Regaliz, que además ayuda a unificar el tono de la piel. El Ácido Hialurónico refuerza la hidratación y la Manteca de Karité aporta elasticidad, dejando la piel reparada y confortable tras un día de sol.

Cuidar la piel en verano es, sobre todo, cuestión de escucharla prestarle atención: reaplicar el fotoprotector, elegir bien qué tipo de exfoliación usar, elegir texturas más ligeras y darle a tu piel esa reparación extra cuando grita y pide auxilio, aunque tu no la estes escuchando. necesita.

En THE LAB creemos en fórmulas pensadas con rigor científico para acompañar a la piel en cada etapa del año, también, y por supuesto, en verano.

#EnLaPielQueHabitas #SoyTheLab

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